domingo, 23 de septiembre de 2007

Una tarde embroncada

Las Divinas perdieron 1 a 0 con Huracán en su segundo partido de la copa La Martona, tras un encuentro que les resulto claramente favorable en el trámite y en el que generaron las mejores y la mayor cantidad de ocasiones de gol. Dejaron atrás su invicto con un tanto convertido a los 24 minutos del segundo tiempo por el número tres del globo de tiro libre, ejecutado desde su propio campo. El inminente error del arquero Tiri, quien desvió la pelota en su salida pero no logró despejarla, sentenció la primera derrota divina. No hubo tarjetas en ninguno de los equipos.

La formación amarilla salió a la cancha con su ya tradicional 3-3-1: 1 Tiri; 4 El Cabezón, 17 Monty(C), 6 Seba; 14 Lea, 7 Nahu, 5 Exe; 11 Berna. Luego ingresaron 9 Marco y 8 Maxi. La etapa inicial les fue favorable desde el inicio. El dominio territorial del equipo de Parque de los Patricios se diluyó tras los primeros minutos y la mala ubicación de sus defensores y volantes en el campo de juego comenzó a quedar en evidencia. La última línea de Las Divinas se mostró implacable y las ocasiones comenzaron a llegar. Con su velocidad, Berna encontraba espacios claros en ataque, controlaba la pelota con facilidad abriéndose hacia ambas bandas y pivoteando para que la ofensiva progresara en bloque.

En dos excelentes recuperaciones defensivas casi consecutivas de Monty y Nahu, Lea se escapó velozmente con pelota dominada por la izquierda, acompañado por Berna a la derecha y ante la resistencia de un solo defensor. En la primera, el número catorce se demoró y alcanzaron a bloquearlo. En la segunda optó por la jugada individual, remató defectuosamente de media distancia y el pelado arquero vestido de verde no tuvo dificultades para retener. Después de eso, Nahu talentosamente generó dos remates claros que no pudo ejecutar con precisión para que fueran al arco. Sólo un disparo aislado de lejos para conjunto de rojo que se estrelló en el travesaño, generó peligro en el arco de Tiri durante todo el primer tiempo.

La mala actuación de los atacantes de Huracán facilitó la tarea defensiva, pero el ingreso de Marco por Berna cambió las cosas. El reemplazante se paró más retrasado, casi como un cuarto volante, y los laterales contrarios comenzaron a avanzar a campo divino. Sin embargo, una parejísima actuación en bloque del Cabezón, de Monty y de Seba, detuvo el avance rival. Sólo algunos laterales ejecutados con gran potencia por el número tres incomodaron a la defensa. Ese jugador, parecía hacerse cargo de cubrir todas las falencias del globito.

Varios tiros libres y saques de esquina favorecieron a Las Divinas en el tramo final del primer tiempo. Entre ellos, un remate de Marco en un indirecto con poco ángulo se estrelló contra la barrera y un disparo desviado de Maxi, quien tuvo un ingreso positivo y proporcionó buenas habilitaciones ofensivas. Los amarillos tuvieron las mejores situaciones de gol y merecieron irse claramente en ventaja tras los 35 minutos iniciales. Probablemente, lo más justo hubiera sido que se fueran dos goles arriba.

El arbitraje durante el primer tiempo fue inobjetable, salvo por dos jugadas consecutivas en campo rival, en las que participó Marco. En la primera, el nueve pegó una patada de amarilla y no fue sancionado como correspondía. En la siguiente, le cobraron una falta que no existió, y ese error arbitral despertó nuevamente los reclamos por la anterior amonestación no sancionada.

En el segundo tiempo volvió Berna a la cancha y Exe, de buen primer tiempo, pasó a jugar como lateral derecho reemplazando a Seba, dónde también cumplió. El planteo divino era más ofensivo y proponía atacar con dos delanteros. El cambio táctico del entrenador Lucas para buscar el partido no provocó, como era probable, ningún tipo de desajuste defensivo en el equipo. Las ocasiones de gol no fueron tantas como en la primera etapa, pero volvieron a llegar.

Así fue como Marco cabeceó un centro de Berna y reventó el travesaño, mientras que otros dos testarazos posteriores del mismo delantero se perdieron por ambos costados de la valla rival. En una buena jugada ofensiva de Nahu llegó una falta en ataque muy propicia para rematar. A la excelente ejecución de Maxi le faltó violencia, ya que el arquero de Huracán pudo desviar al corner el disparo que pasó por afuera de la barrera de dos hombres, a pesar de que iba directo al ángulo izquierdo.

Pasaron los minutos y el gol no llegaba. Un disparo a media altura de tres cuartos del número siete de rojo fue correctamente desviado al corner con la mano izquierda por el arquero Tiri, y se convirtió en el único avance claro de los rivales en el segundo tiempo. Luego de eso, algunos fallos dudosos del árbitro alteraron los nervios del equipo de Parque de los Patricios, que estuvo al límite de ser sancionado con alguna tarjeta amarilla por reiteradas protestas justificadas, pero algo irrespetuosas.

La intención de Lucas, el técnico de Las Divinas, era que Nahu no rotara. Sin embargo, su buena actuación no fue tan brillante como la del debut y el cansancio producto del partido, del trabajo y de las noches de parranda, lo obligaron a pedir el cambio. Con Lea también cansado nuevamente en cancha, el partido parecía parejo. Huracán presionaba con los violentos laterales de su número tres, uno de ellos cruzó toda la cancha a la espalda de Exe y provocó la salida del arquero divino para trabar y ganar la pelota al delantero rival fuera del área, mientras los amarillos intentaban llegar con pelota dominada sin éxito.

La rotación llevó a salir a Monty de la cancha para que volviera Seba, por lo que El Cabezón pasó a jugar de libero. El capitán del equipo, de impecable tarea, no debió haber dejado el campo de juego. Inmediatamente después de eso, en una jugada de ataque divino, el juez sancionó una falta en ofensiva en terreno rojo. El número tres de Huracán tiró un centro frontal, que provocó el error del arquero Tiri. Su débil salida se convirtió en la apertura injusta del marcador en contra de su propio equipo, su único error fue lo suficientemente grosero como para atribuirle el 100% la responsabilidad de la conquista recibida. La pifia del guardameta castigó duramente a su equipo por no haber abierto el marcador cuando lo mereció.

Los últimos minutos fueron pura desesperación. Un ejemplo fue el incontenible enojo de Monty cuando recibió una patada de amarilla del número siete del globo no sancionada, tras volver a la cancha. También reingresó Nahu para intentar ir a buscar el empate, mientras que Lea terminó jugando de delantero.

Huracán se encerró atrás, despejaba y buscaba retener la pelota en campo divino con un jugador sólo que se escondía contra la raya. La fuerza de Exe yendo al suelo para marcar, detuvo esos avances. La posibilidad concreta del empate llegó con un buen cabezazo de Berna que devolvió al medio el flojo arquero de verde. El rebote lo capturó Maxi, quien disparó con mucha potencia y, cuando parecía que el balón estaba destinado a ingresar en el arco y el guardameta ya esperaba lo peor, el libero del globo se agachó delante de él para cubrirse y la pelota le pegó literalmente en el culo.

El pitazo final llegó. La derrota fue injusta porque Las Divinas merecieron ganar el partido por una diferencia clara, pero el gol lo hizo Huracán. El joven equipo amarillo pagó cara su impotencia para concretar las situaciones ofensivas que generó y, para colmo, se quedó con las manos vacías por un error de su arquero. Los de amarillo mejoraron y perdieron ¿Quién hubiera podido predecirlo?

1 comentario:

Zizou dijo...

Ni Borges lo hubiera visto tan bien!!!