Esta semana no voy a escribir una crónica del partido. Voy a dejar que eso lo haga el glorioso y encuellado entrenador, Lucas, con su estilo sintético... si es que él quiere. Yo voy a compartir mi sensación del encuentro y voy a contarles lo que fue estar ahí y ver los huevos que pusieron los pibes en la cancha. Le hicieron frente de igual a igual, casi diezmados por las lesiones y las ausencias, a un rival que juega muy bien al fútbol y que fue superior, pero no pudo aplastar en ningún momento la actitud de Las Divinas. Eso fue una verdadera demostración de coraje y orgullo.A pesar de la temprana apertura del marcador, el equipo nunca se dejó pisotear. Cuando parecía que el tanto de Nachito a los seis minutos iba a derivar en una goleada, Las Divinas se ordenaron de atrás para adelante. La defensa fue fabulosa: Nahuel cazó la lanza para patear al que viniera, hasta se ganó la amarilla por meter y llegó una vez mano a mano solo en el segundo tiempo. Monty estuvo siempre bien parado, para variar, y se aguantó todo el partido al nueve encima que nunca lo pudo pasar, a pesar de que los otros defensores no pudieron ayudarlo a quedar libre jamás. El Cabezón se comió que le hicieran el 2-1 en todas las jugadas el primer tiempo -incluida la del gol- porque intentamos arrancar con un 3-2-2 y nunca se desesperó, intentó jugar sabiendo que venía lesionado hasta que no pudo más del tobillo faltando 20 minutos. Seba rechazó ochocientas pelotas en el segundo tiempo cuando tenía un delantero adelante y otro atrás todas las jugadas, se cansó de despejar centros y no lo pasaron en todo el partido.
Del medio para arriba se hizo muchísimo para ordenar al equipo. El momento para jugar fue cuando a ellos les amonestaron a uno, que se sintió como Las Divinas trataron de ir a buscar con lo más que pudieron. Maxi se bancó el ataque solo cuando nadie lo acompañaba recibió mil pelotazos desde la salida, tiró al arco, se ganó un tiro libre y se aguantó el partido completo sin demostrar cansancio físico. Exe jugó, metió y cubrió espacios abajo cuando tuvo que remendarse otra vez como lateral y, aunque se veía que no daba más cuando faltaban 20 minutos, nunca se rindió. Marco volvió a la cancha estando lesionado, porque sabía que El Cabezón no daba más y se la aguantó como pudo para que no quedáramos con uno menos. Martín entró sin conocer a nadie ni a la cancha, cubrió los espacios jugando como volante por los costados mejor que cualquiera en el medio y se animó a atacar juntándose con Nahu.
De Berna no voy a hablar ni en defensa ni en ataque. Tengo verdaderamente que ponerle un párrafo aparte, porque de una se atajó todo y fue una de las figuras del equipo. Demostró cuál es la actitud que todos tenemos que tener: La de estar donde haga falta y tratar de hacer de la mejor manera lo que el equipo más necesite. Nos hicieron dos goles porque él sacó seis, ganó 10 centros en el área y porque la defensa se aguantó todo. Nahu y Exe taparon un gol cada uno en la raya detrás del arquero, el primero a los 20 del primer tiempo y el segundo a los 15 del segundo respectivamente. Siempre con las cosas 0-1.
El segundo gol fue faltando poco, unos ocho minutos. Estuvimos a punto de mantener el promedio de tantos recibidos en 1. Nos sentenció a la derrota y nos regaló otra vez la mala suerte de que a Nahu le pasa en la barrera la pelota de caño y Berna no llega a sacarla, porque acostumbrado a jugar en la cancha va a buscar abajo con el pie. Pero no podemos culparnos, fue mala suerte y El Bordo lo merecía. Incluso creo que ni allí bajaron los brazos los de amarillo y siguieron intentando ir por el descuento para hacer al menos un gol.
Desde mi lugar, no voy a decir que estar fuera de la cancha no fue desesperante. Realmente lo fue, fue una cagada. Traté de ordenar la defensa, de ayudar a Berna en el arco en lo que necesitó, de armar las barreras. Lo peor de él fue que no pudo ayudar en ataque, y yo la verdad estaba muy caliente de tener que quedarme afuera. Pero les juro que me compenetré con el juego porque se dio por fin lo que siempre deseé: un equipo con el cuchillo entre los dientes. El sábado me fui con la frente bien alta, porque lo vi jugar 70 minutos mordiendo tan fuerte el filo que creo que varios se limaron hasta las caries.
Mi sensación fue que El Bordo es un equipazo, un verdadero violincito que juega talentoso y ordenado. Se conocen de memoria entre ellos y con la cancha, juegan hace años juntos en el torneo y eso se nota. Ninguno de ellos se morfa una pelota ni en pedo, juegan siempre en conjunto. Son un equipo que siempre golea a los nuevos como nosotros, que pensó que se iba a llevar el partido en el primer tiempo, pero eso no pasó. Se equivocaron en subestimarnos y hasta sufrieron cuando se quedaron con uno menos esos cinco minutos por la amarilla alrededor de los 20 del segundo tiempo. Está claro que nos falta ataque, pero vamos por el buen camino.
El batacazo esta semana no pudo ser, pero yo creo que contra Summer Batri la semana que viene puede llegar. Si jugamos como este sábado en defensa, vamos a empezar a hacer goles muy pronto. Nadie le gana fácil a Las Divinas. A pesar de que tuvimos mala suerte y de que nos tocó el fixture al revés, cada día jugamos mejor. Yo voy a hacer lo imposible por estar, no porque Berna no se haya atajado todo, sino porque puede aportar mucho arriba y porque un cambio más nos vendría genial.
Antes de irme les recuerdo lo siguiente: somos uno de los pocos equipos que no se fueron goleados en ninguno de los tres primeros partidos. A pesar de los dos goles recibidos este sábado que pasó, seguimos siendo una de las vallas menos vencidas del campeonato. Miren las tablas en la página de La Martona si no me creen y lo van a comprobar. Somos Las Divinas, un equipo durísimo... ACÁ ESTAMOS!
2 comentarios:
Alta crónica del partido lea... lo unico que veo es que vamos mejorando de partido en partido, y sobre todo logramos tener una defensa muy bien armada y un medio que ayuda en todos lados. La delantera se necesita afinar un poco más, pero cuando eso pase... vendrá nuestro despegue hacia los lugares de privilegio. No hay que desesperarse por los resultados adversos, sino seguir metidos hasta el final con todo... como en el ultimo partido.
Con mucho huevo vamos a lograrlo!!
Esa es la actitud... El sábado desde el arco tuviste la oportunidad de ver el equipo desde atrás, en una posición de privilegio. Así fue como lo vi yo en los dos primeros partidos y por eso sé lo prolijos que somos en defensa, lo dificil que es que pasen a alguno de los defensores. Van tres partidos y nunca tuvimos un mano a mano en contra... eso demuestra que estamos bien parados. Nos hicieron tres de los cuatro goles de pelota parada. De ahí para adelante, tenemos que empezar a atacar. Para eso, ojalá pueda estar yo en el arco el próximo partido contra Summer Batri, así vos te sumás en la delantera para aportar la movilidad que nos faltó contra El Bordo. El batacazo va a llegar y no tiene por qué sorprender tanto...
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